El oído medio es la parte de nuestro oído que se sitúa entre el tímpano y el oído interno. Su función es transmitir los sonidos del oído externo al oído interno y está compuesto por tres pequeños huesos: martillo, yunque y estribo, que forman un puente por donde viajan los sonidos hacia el interior. Así funciona un oído sano pero, ¿qué pasa cuando está obstruido o dañado? La impedanciometría es la prueba que nos permite medir si nuestro oído medio funciona correctamente.

Impedanciometría, qué es

Se trata de una prueba acústica que se realiza para medir cómo responde el oído medio ante los diferentes estímulos sonoros que recibe.

Cuando un oído está sano, los tres diminutos huesos que lo forman se mueven entre sí para dejar que el sonido pase al interior del oído, sin que estos friccionen entre sí. La impedanciometría sirve para comprobar que no existe tal fricción, es decir, que el sonido no encuentre resistencia durante su camino hacia el oído interno.

Ésta prueba acústica debe ser realizada siempre por un especialista en audición o otorrino, quien detectará el nivel de presión del oído medio, el estado y la movilidad del tímpano, así como el funcionamiento de las vías auditivas.

Impedanciometría, en qué consiste

Para realizar una impedanciometría acústica el especialista emite estímulos sonoros de frecuencia e intensidad cambiantes a través de una sonda. Estos sonidos provocan cambios de presión que hacen que el hueso del tímpano se desplace. Gracias a un micrófono que incorpora esta sonda, también es posible medir la intensidad del sonido reflejado por el oído medio.

La impedanciometría consta entonces de dos fases:

  • La timpanomtería, con la que se observa si el tímpano se mantiene en su posición normal o si se desplaza.
  • El análisis del reflejo estapediano. Contracción del músculo ante un sonido de intensidad elevada; en la mayoría de casos esto hace que aumente la impedancia, o lo que es lo mismo, que los sonidos encuentren obstáculos para llegar con éxito al oído interno.

En definitiva, se trata de una prueba realizada por un especialista, completamente indolora y muy frecuente en pediatría, pues a diferencia de otras pruebas como la audiometría, en la impedanciometría no es necesario que el paciente participe de manera activa.

Eso sí, es importante que durante la prueba, el paciente no trague saliva ni se mueva, pues cualquier pequeño movimiento podría alterar los resultados de la impedanciometría. De una manera rápida y sencilla, el especialista es capaz de valorar cómo se comporta la onda sonora a lo largo del oído medio. 

Cualquier persona puede realizarse esta prueba auditiva, desde niños hasta personas mayores y ancianos. Durante la prueba, solo en algunos casos donde el paciente pueda tener mayor sensibilidad, o alguna patología auditiva, es posible que sufra vértigo, pero rápidamente desaparecerá. Para realizar correctamente la prueba es muy importante que el paciente no trague ni se mueva ya que estos movimientos podrían alterar los resultados de la exploración.

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Que nuestro oído medio esté sano es clave para que no nos perdamos ninguno de los sonidos que nos rodean. Por eso, si has notado que no oyes bien, te recomendamos que acudas a un especialista en salud auditiva.

En nuestro Centro Auditivo Renaissance, revisamos tu audición y te asesoramos personalmente sobre cuál es -en caso de necesitarlo- el audífono que mejor se adapta a tus necesidades y a tu tipo y grado de pérdida auditiva. Pero antes, es fundamental conocer el estado del oído. Pon tu salud auditiva en manos de los mejores profesionales con Centro Auditivo Renaissance, disfruta del verano con la mejor audición.